Una chica elegante siempre más llamativa

La sensualidad y el mostrarse sexy ante los demás es importante. A todo hombre le gusta una mujer sexy, sin embargo, entregarse únicamente al aspecto físico no es un buen consejo para resultar llamativa y ser interesante. Hay que trabajar también la personaldad, mostrarse auténitica, honesta y comportarse de modo elegante para alcanzar el éxito definitivo.

Ser elegante se muestra de formas mucho más profundas que únicamente con la ropa que se viste. La elegancia es una forma de vida, es un modo comportarse ante la vida que se traduce en la actitud y el trato hacia los demás. Esto no significa renunciar a sentirse guapa y sexy, al contrario, una chica elegante siempre es más llamativa porque es capaz de combinar elegancia y coquetería, es decir, existen formas de tener clase y elegancia sin perder ese halo sensual. En cualquier caso, la elegancia nunca será un atributo completo si no se acompaña de altas dosis de autoestima.

La elegancia es una cualidad que está en desuso, la dictadura de la imagen y las tendencias en la moda imponen que muchas mujeres deben ser copias de mujeres exitosas. Incluso aquellos referentes de mujeres elegantes no deben servir porque para que una chica elegante lo sea al 100% debe contar con ese grado de independencia, de ser ella misma, totalmente diferente al resto de chicas. La originalidad y la capacidad de ser diferente son dos de los atributos más importantes que hacen que una chica elegante siempre sea más llamativa.

A continuación repasamos otros tips obligados para convertirse en una chica elegante.


Qué tener en cuenta para un francés de lujo

Seguramente hayas oído en infinidad de ocasiones eso de “hacer un francés”. De entrada, aporta a la práctica sexual sensualidad, exotismo. Y, sin embargo, no se trata más que de sexo oral. El que se practica a ellas (cunninlingus), a ellos (felación), o el que se proporciona una pareja mutuamente en la clásica postura del 69.

El origen del concepto no está demasiado claro. Algunos lo atribuyen a que fueron las prostitutas francesas quienes lo pusieron de moda en tiempos modernos. Otros dicen que son los propios franceses los que llaman “beso a la francesa” a la felación.

La explicación más sensata es la que aportaba el periodista especializado Josep Tomás en el blog “Cama redonda” de El Mundo. Decía que tradicionalmente en España se ha identificado lo francés con un erotismo fino, con una pasión intensa.

Lo cierto es que en el país vecino se vive el sexo con mucha más libertad sexual desde antes. La estimulación vía oral de los órganos sexuales no formaba parte de los juegos de cama de una pareja hace no muchos años.

Es más, puede que el término se comenzara a utilizar como algo despectivo, algo que generaba rechazo entre los adalides de la pureza y la castidad española en asuntos matrimoniales.